
En este sentido, la Directiva, que debía suponer el principio de una nueva era por lo que se refiere a la Política comunitaria de protección de los consumidores tras un período de armonización minimalista, plantea dificultades de interpretación que parecen insuperables y, sin duda alguna, será el origen de futuros contenciosos que sólo el Tribunal de Justicia de la Comunidades Europeas podrá resolver.
Cabe señalar que la doctrina tampoco ha escatimado sus críticas sobre esta última muestra de la incapacidad del legislador comunitario para legislar mejor, es decir adoptar normativas coherentes y aplicables...
También puede consultarse la bibliografía relativa a la Directiva 2005/29/CE recopilada por el “Centro Europeo para el Derecho del Consumo”.
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